En la recta final de noviembre vengo con mi aportación a mi querido RECETARIO MAÑOSO. Cuando leí la propuesta de otoño tuve claro qué receta tenía que preparar. ¡Trucha!


El cocinero por excelencia de las truchas en mi casa siempre ha sido mi padre. La trucha es un pescado que a mi madre no le gusta tocarlo, siempre le he oído decir que el tacto del pescado de río le da "repelús".
Hoy os presento la receta estrella y tradicional de mi casa, de casa de mis padres. Es muy sencilla y rápida de hacer.
Será porque es la que siempre he comido, será porque es receta familiar, no sé por qué será pero....es muy especial para mí. ¡Ahora también lo es para los míos! A mis hijos les gusta mucho y a mi marido también.
¡Venga, os explico!
INGREDIENTES (4p):
- 4 truchas (podéis quitar la espina central o no, como más os guste)
- 4 filetes de jamón serrano
- 3 tomates maduros pequeños
- 4 rodajas de limón
- 1/2 cebolla
- Aceite de oliva virgen extra
- Perejil
- Sal
PREPARACIÓN:
- Calentamos el horno a 180º
- Cortamos la cebolla muy finamente y los tomates a rodajas.
- Salamos las truchas.
- Montamos cada trucha: ponemos el filete de jamón, dos o tres rodajas de tomate, un poco de cebolla y una rodaja de limón. Cerramos la trucha.
- Colocamos las truchas en una bandeja de horno y las regamos generosamente con aceite de oliva. Si os ha sobrado tomate y cebolla también lo podéis añadir.
- Espolvoreamos con perejil y horneamos unos 40 minutos, hasta que estén bien hechas.
¡Y ya está! Las emplatamos y....¡a disfrutar!